Para cualquier persona la salud y el deporte debidamente practicado son términos con una alta correlación. Para las que padecen alguna deficiencia pueden, incluso, llegar a ser sinónimos.

Determinados procesos rehabilitadores, tienen en la práctica deportiva el mejor de sus aliados y, en todo caso, ésta es siempre un elemento al servicio del mantenimiento de las potencialidades no diezmadas por la deficiencia. Pero además, son múltiples las bondades psicosociales que presenta y que, sin duda, permiten avanzar en el proceso de integración social.

Sin embargo, el deporte no es practicado de manera masiva por las personas con discapacidad. Más bien al contrario. Sólo una minoría se acerca a los gimnasios y pistas; y todavía es menor el número de los que lo hacen desde las estructuras de los clubes, agrupaciones, etc…

Por ello, promover y difundir entre los disminuidos la educación física y la práctica del deporte, se presenta como el fin fundamental de Saiatu, para lo que articulará todo tipo de programas y actividades que sirvan de línea de salida para esta actividad.